Los
días 29 y 30 de noviembre se llevó a cabo el
Seminario “La Responsabilidad Social Empresarial desde
la Sociedad Civil: Retos y perspectivas”, organizado
por el capítulo peruano de la Red Puentes Internacional.
El evento contó con la participación de expositores
representantes de las instituciones que conforman la Red Puentes
Perú, académicos y especialistas en el tema
de la RSE, y tuvo como invitado especial al abogado Manuel
Razzeto, representando a la Red Puentes Chile.
A
lo largo de las presentaciones de los expositores y las preguntas
del público, se perfilaron un conjunto de ideas fuerzas
que, dada su reiteración y consenso, refleja en cierta
medida el sentir de las organizaciones de la sociedad civil
y de la ciudadanía en torno al rol social de las empresas.
La
Responsabilidad Social compete en primer lugar a las empresas,
pero no sólo a ellas. El sustento de la responsabilidad
social recae en dos pilares: el ejercicio de prácticas
y acciones sociales voluntarias, autónomas y libres,
y el compromiso de actuar en consecuencia con el impacto social
y ambiental que producimos en nuestro interactuar en sociedad.
Sin embargo, en el marco del proceso de globalización
económica liderado por agentes transnacionales y supranacionales,
el papel central que ostenta el capital en el ordenamiento
de las sociedades nos obliga a ponderar críticamente
el rol que cumple el sector privado en función de su
contribución al cumplimiento de los derechos humanos
y el desarrollo sostenible. En un escenario signado por una
abrupta desigualdad social y el deterioro ambiental, la RSE
se convierte en un imperativo para lograr entornos sociales
y políticos favorables a la estabilidad social y el
crecimiento sostenido de las sociedades. Para ello es imprescindible
que los Estados afirmen su “responsabilidad social”
garantizando el cumplimiento de sus obligaciones jurídicas
consagradas ante el sistema internacional en materia de derechos
humanos, mandato que alcanza también a las empresas
multinacionales. Por lo demás, no es dable pensar en
prácticas de RSE sin ciudadanos organizados para representar
y defender sus intereses como trabajadores, consumidores y
comunidades, incluida la preservación del medio ambiente.
La
importancia de reforzar la transparencia y autorregulación
de las organizaciones de la sociedad civil. El rol protagónico
que cumplen ONGs y otro tipo de actores, en la implementación
de acciones de vigilancia social y la mediación de
conflictos sociales, ha sido fuertemente cuestionado por diversos
sectores que se oponen a una mayor participación, vigilancia
y control de la ciudadanía sobre los procesos económicos
que los afectan directa o indirectamente. La Red Puentes Perú
consideró importante abrir un debate en torno a la
importancia de establecer mecanismos de autorregulación
para organizaciones de la sociedad civil. La adopción
de un Código ético o de conducta podría
contribuir a establecer un conjunto de principios y mecanismos
de regulación “interna” basados en parámetros
de responsabilidad social para el tercer sector. Esta suerte
de compromiso público se sostendría sobre los
siguientes principios y valores: dialogo social, transparencia,
concertación, vigilancia, compromiso, etc.
La
RSE tiene carácter distributivo. A lo largo de las
exposiciones se precisó que si bien en países
como el nuestro, con altos niveles de pobreza y una mayoría
de la población con necesidades vitales insatisfechas,
la filantropía aparecía como aporte relevante
del sector privado, ésta no podía considerarse
como una acción de RSE. Para hablar de una práctica
de responsabilidad propiamente dicha, ésta debía
apuntar a transformar el entorno social y económico
en el que se actuaba. Lo cual implica cambios en las estructuras
y mecanismos de distribución del poder y la riqueza,
extendiendo y democratizando su acceso a los grupos de interés
no empresariales como los trabajadores, comunidades circundantes,
consumidores organizados, clientes, accionistas no mayoritarios,
etc. Sólo así la RSE podría considerarse
como una práctica trascendente y no un simple atenuante
a las “imperfecciones” del sistema, como una suerte
de compensación a los efectos perversos del modelo
de organización social y económica imperante.
Las
presentaciones se encuentran en formato Word y power point,
y los pueden encontrar en este sitio web.